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martes, 5 de febrero de 2008

Los cortes de las líneas de fibra en Oriente Medio

Ya van por cuatro los cortes de una de las líneas de conexión más importantes con Internet en Oriente Medio.


Los americanos, como son para estas cosas, ya sospechan de todo.

Pero lo más relevasnte del tema, en mi opinión, es:

- cualquier gobierno, grupo o amigos con un poco de información, son capaces de desconectar de Internet a una zona completa del planeta, países enteros, aunque sea temporalmente. Miles de empresas utilizan estas líneas para comunicarse con sus empleados, aplicaciones de negocio, etc. Miles de usuarios las utilizan para operaciones de bolsa, de banco, etc. Preocupante por lo menos.

- no se disponen de medios preventivos. Los cortes se notan cuando ya se han producido. Evidentemente, es prácticamente imposible vigilar líneas de miles de kilómetros, que además discurren por debajo del nivel del mar, bajo varios metros de agua salada.

- si esos cortes fueran intencionados, y afectaran a varias líneas simultáneamente, tendríamos una situación de caos.

Por lo tanto, lo importante, lo crítico, es encontrar alternativas en las comunicaciones, mitigar el riesgo, como siempre. El cable ya vemos que no es seguro. Invertimos en elementos de red, en software de seguridad, pero no en el bajo nivel. ¿O si?.

Fuente: Engadget.com

viernes, 7 de diciembre de 2007

¿Hasta cuando?

¿Hasta cuándo tiene una persona que aguantar una situación que la incomoda en el contexto laboral? Bonita pregunta y dilema para el día de hoy, volviendo a un tema que hace tiempo que no abordo y que me entusiasma, la gestión de personas (o de recursos humanos que dicen algunos).


Pues bien, como todo en la vida, depende, pero voy a profundizar en el tema intentado generalizar pero sin llegar a la especulación.

Una de las cualidades que se buscan en las personas es la resistencia a la presión, y la habilidad de manejar situaciones difíciles. En definitiva, todo se reduce a que existe un riesgo potencial (existe una situación de crisis, hostilidad, o simplemente que se salga de la normalidad esperada), y por medio de estas cualidades (o competencias, en un dialecto formal) logramos conducirlo para que no se convierta en un problema, y lo peor, un problema insalvable.

Pero llegado el momento en el que dichas habilidades, en la medida en la que hemos podido ponerlas en práctica, no dan el resultado esperado, la situación origen del riesgo se deteriora (normalmente por el simple paso del tiempo) y llega a una situación insostenible.

En este momento, y llegado a un punto donde la presión profesional afecta al ámbito personal en unos niveles no aceptables (sobre todo porque el periodo de tiempo es prolongado), ¿qué hacer?.

Pues cerrar una página de la vida, y pasar a otra de mejores posibilidades. Porque nada se acaba en ningún sitio (joder, excepto la muerte...), y como dicen algunos, si no puede ir a peor, sólo puede ir a mejor. Y la rapidez sobre la que se pasa la página dependerá de las posibilidades familiares, económicas, y sociales que cada uno disponga. Pero la página ha de pasarse.

Pero ahora viene lo mejor: y yo, como responsable de esa persona que ha pasado por esa situación, ¿cuál es mi responsabilidad en la misma? Pues total. Primero porque no he sabido detectarlo a tiempo, ni darle la dimensión adecuada. Segundo, porque el problema no desparece con las personas, permanece, y en algún momento le tendré que hacer frente. Pero con una persona experimentada menos.

¿Qué me ha faltado? Ciencia. Ciencia, gestión de personas y equipo, y sobre todo, gestión de riesgos/problemas. Porque las cosas se pueden afrontar de muchas maneras diferentes. Eso nos diferencia de los chimpancés. Ellos sólo ven una opción, nosotros debemos ser capaces de ver, analizar, y llevar a cabo diferentes opciones de manera simultánea.

En fin, el mundo de las personas nunca es fácil. Pero si no lo gestionamos, será difícil.